Lavable y reutilizable; cerdas suaves que no rayan las superficies
Las fibras esponjosas y suaves son delicadas sobre paredes pintadas, marcos de madera, lámparas de plástico y marcos de ventanas, sin dejar rayones. La cabeza del plumero, desmontable, se puede enjuagar repetidamente con agua, siendo duradera y económica para una limpieza diaria prolongada.